Como preparar el árbol genealógico

Cuanta más amplia sea la información del Árbol más nos facilitará el proceso. También son importantes las fechas de tíos, hermanos de abuelos e incluso de bisabuelos. En lo posible recabar información como profesiones, dramas y accidentes importantes sucedidos en el núcleo familiar, cómo han sido los fallecimientos y con qué edad.

No obstante, con la información de hijos, pareja y sus padres, hermanos, padres, abuelos y bisabuelos, ya tenemos suficiente para comenzar el estudio.

Es fundamental preguntar a los familiares por estas fechas aunque la relación no sea muy buena con ellos. El simple hecho de preguntar ya  está haciendo que la familia se mueva, que empiece a notarse algún cambio. Muchas veces surgen secretos simplemente con el trabajo inicial de recogida de información.   A veces, pueden salir a la luz informaciones nuevas a través de los sueños o momentos de relajación.

Debemos estar abiertos a recibir. Hay mucha información que está ahí, en nuestro día a día. Al no prestarle la atención suficiente pasa desapercibida.

Como verán a continuación, hay una simbología del Árbol Genealógico.

Se comienza  con la persona, con quién  trabajaremos.

Aplicaremos el símbolo correspondiente, hombre o mujer, y lo remarcaremos con un cuadrado.

A la derecha representaremos a la rama materna y a la izquierda la rama paterna.

Si empezamos por nosotros situamos a nuestros hermanos mayores a nuestro mismo nivel y a nuestra izquierda. A los hermanos menores los ubicaremos  a nuestra derecha, siempre al mismo nivel. Cada hermano tendrá la simbología correspondiente: hombre, mujer, mellizos, gemelos, etc.…

Por encima de nuestros hermanos siempre debe estar  la línea vincular, que une a nuestros padres.  Pondremos al padre a la izquierda y a la madre a la derecha. Si los padres están separados haremos dos rayitas que simbolizan que el vínculo está roto.

Y así hay que  llegar hasta la cuarta generación contando la nuestra, es decir: los padres, los abuelos y si tenemos la información también los bisabuelos.

Más allá es muy poco probable que sean historias que tengan que ver con nosotros.

A nuestra pareja la situaremos a nuestra derecha si somos hombres, y a nuestra izquierda si somos mujeres.  Haremos  pasar la línea horizontal, el vínculo, por debajo de los hermanos. Y por debajo de este vínculo señalaremos a los hijos y nietos.

Puede que nuestra pareja haya tenido otra pareja e hijos. Lo importante es situar donde corresponda los hijos de cada uno y los que tengamos en común.

Es interesante disponer de algunos datos e informaciones. Como la cantidad de tíos y hermanos de los abuelos. No tanto fechas, si las dispones magnífico, pero sí a que se dedican o dedicaban, y si fallecieron de qué manera sucedió. Si bien, para el primer estudio no sería necesario, salvo que alguno de ellos haya ocupado un rango de autoridad en el clan.

Puedes comenzar dibujando el Árbol base solo con las simbologías. A continuación agregar los nombres y fechas de nacimiento de todo el clan y la fecha de fallecimiento indicándola con el símbolo de la cruz.

Lo que más nos interesa de las fechas es el día y el mes, el año no es tan importante, salvo para buscar fantasmas (lo explicaremos más adelante).  Aquí también va a ser interesante disponer de  algunas informaciones adicionales como: las profesiones, los padrinos, fechas significativas donde hayan ocurrido acontecimientos importantes para la persona o para la familia.

Es interesante saber que cuando no tengamos fechas del Árbol ni sucesos, es el momento de buscar las proyecciones. Preguntarnos: ¿De quién se rodea la persona en su vida?, ¿Cómo es su pareja?… etc.

Para ello debemos conseguir fechas y sucesos del Árbol de la pareja   ya que dos vidas se unen formando Árboles espejos: lo que pasa en uno se repite en el otro Árbol o se complementan. Por ejemplo, el abuelo de una mujerera maltratador y en el árbol de su pareja el abuelo era sumiso.

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